Matthäuspassion
>> Saturday, January 27, 2007
Erbarme dich, mein Gott, | Ten piedad, mi Dios |
Hay veces en que desearía en verdad creer más de lo que creo. Pero no tener como la mayoría esta fe normal y débil, que flaquea ante todo. Desearía fe fuerte, pura, inquebrantable. Irónicamente tal vez eso sea herejía, no se puede desear ser perfecto, ningún humano conoce la perfección.
No la conoceré, pero en ocasiones se pueden tener vistazos. Artefactos que hacen las veces de ventanas hacia lo divino, permiten vislumbrar esa perfección mas allá de cualquier alcance posible. Como un aria. Como una construcción.
Erbarme dich es un aria de La Pasión según San Mateo, de Johann Sebastian Bach. Mattahäuspassion en alemán, porque en ese idioma esta escrita.
Esta aria es especial para mi. Cuando uno escucha una canción una vez tras otra por un día entero, hasta aprenderse la letra que esta en un idioma del que no se sabe nada, es porque te dice algo especial. Formalmente mi conocimiento de música es como el de alemán, tiende penosamente a cero. También el de arquitectura.
Así que sólo puedo decir que al escuchar a Bach siento que así debería sonar la fe, el cielo, o las iglesias. Algo se mueve, creo que es el alma, porque no es nada en concreto, y lo es todo. Lo que no logran 10 curas con discursos lo logra una canción en un idioma que no entiendo, en la voz de un tipo que no conozco.
La iglesia de la foto es en esencia como cualquier capilla. Pero verla, aunque sea en una foto, inspira, te inunda el mismo anhelo que con Bach, anhelo de la fe.
Esta es , podría llamarse, fe con efectos especiales. Algunos lo consideran un error. Se que Jesús era pan y peces, era caminos polvorientos, era el rey montado en un burrito y coronado de espinas. Para algunos la espectacularidad de estos cosas es un contrasentido. También pensé así, y aún en ciertas maneras lo hago.
Pero un profesor en la universidad nos dijo hace tiempo algo así: La religión y las ceremonias no necesitan pirotecnia ni espectacularidades, porque debe estar centrada en Dios. Pero a algunos de nosotros nos gusta la espectacularidad no más!
El Vaticano, la Capilla Sixtina, las estatuas de ángeles, las cruces góticas.
El silencio, la oscuridad, la luz dorada.
La idea de dedicar la vida a Dios y recluirse no me parece nada loca. Desearía haberlo hecho. Algo me pasó en el camino, y aún no sé que fue.
La traducción es cortesía de Wikipedia.



